
¿Cómo llega alguien a ser un verdadero, apasionado e intrépido seguidor de Cristo?
La cultura en la que estamos inmersos nos ha convencido de que, con esfuerzo y dedicación, podemos impulsar nuestro propio crecimiento. Incontables libros, seminarios, talleres y cursos nos seducen con alguna fórmula segura para lograr cambios. La propuesta de Jesús a sus discípulos, sin embargo, es enteramente diferente. Es una invitación a caminar juntos por la vida.
En Vida por contagio, Christopher Shaw nos enseña cómo se produce, en el marco de esa relación con Cristo, un milagro: un misterioso proceso por el que uno comienza a ser parecido a Él. Uno cambia, sin haberse propuesto cambiar, porque pasa mucho tiempo con el Único que nos puede cambiar. En esa sencilla ecuación encontramos la clave de la transformación. Y nos ayuda a entender por qué el ser consumidores de experiencias religiosas nunca nos cambiará:
Porque solamente aquellos que viven perdidamente enamorados de Dios acaban teniendo un corazón parecido al de él.